Trocéese el pollo en trozos grandes. Rehoguese en una cocotte ancha y no muy profunda con sal y ajos machacados pero sin pelar(unos diez dientes). Añadir unos veinte granos de pimienta y ocho o diez hojas de laurel. Cuando esté bien rehogado, a medio freir, añadir un vaso de agua y otro de vinagre. Cocer durante una media hora o tres cuartos. Dejar enfriar. Consumir preferentemente uno o dos días después. En el frigorífico se conserva diez días o más. Si te gusta muy fuerte, puedes añadir sólo vinagre. Si por el contrario, te gusta suave, el doble de agua que de vinagre. ¡A comer!